SÉ ESE HOMBRE DE LA BARBA PERFECTA

Es un buen momento para los barbudos ya que se llevan todo tipo de barbas. Lo fundamental es que sigas un ritual de cuidados que marquen la diferencia.  

Lo más importante es tener paciencia mientras crece. La barba no crece al ritmo que quieres y tampoco crece de manera uniforme en todas sus partes. Cuando está corta encontrarás calvas o zonas menos frondosas. ¡Calma! Poco a poco, podrás ir moldeando esto con el corte.

Es importante la hidratación de la piel. Esa sensación de picor no es buena señal. La misteriosa solución se llama: ¡crema hidratante! Para que tu pelo nazca fuerte, sano y brillante es importante que vayas hidratando tu piel a medida que la barba crece.

Otro ritual imprescindible es el lavado y el secado. Si te lavas el pelo, las manos, el cuerpo… ¿Por qué piensas que la barba se lava sola, cuando está en contacto con comida, bebida, etc.? Puedes utilizar un champú para el pelo, pero lo mejor es que utilices un jabón específico como el de Macho Soap: expulsará toda la suciedad de la barba al tiempo que la acondiciona. Lo del secado no es porque te vaya a coger el frío (que también) sino porque el exceso de agua y humedad estropean la cutícula del vello, y también el folículo piloso. Puedes utilizar una toalla o con secador a temperatura media.

¡Ojo al corte! Tu barba no tendrá un corte favorecedor por casualidad. A medida que va creciendo, podrás ir eligiendo el corte de barba que mejor se adapta a ti para verte favorecido, y no desmejorado. Aunque generalmente la barba le queda bien a casi todos los hombres, no todos los cortes son aptos para los distintos tipos de barba. Investiga sobre los tipos de barba que más le pegan a tu rostro y a tu estilo.

Cepillar tu barba es un pequeño detalle que marcará la diferencia y le dará un aspecto  más aliñado y limpio. Cepillar la barba te ayudará a que el folículo piloso crezca de una manera más uniforme. Nota: El mejor cepillo para barbas es el de cerdas de jabalí.

Si tienes una barba de tres o más dedos de largo, lo más probable es que quieras darle un estilo y forma a tu barba. Puedes utilizar un bálsamo que además de hidratar funciona como un fijador muy suave, que aporta un aspecto natural a tu barba.

Ten en cuenta que el vello facial también se estropea, las puntas se abren, se encrespa, se rompe… Y para combatir todos estos efectos puedes aplicarte un acondicionador que ayuda a que tu barba se mantenga hidratada y suave, reparando la cutícula dañada. 

No te agobies si de repente todo este ritual te parece demasiado. Ve introduciendo dos o tres consejos en tu rutina y notarás la diferencias. Si los incorporas a tus costumbres no te llevarán más de 5 minutos al día. Recuerda que una barba perfecta y bonita no es fruto de la genética sino de los cuidados.